Ir al contenido principal

Escrito 1

Se cae el velo de mi cara, se desliza por mi rostro y finalmente veo la extraña realidad. Quizá mi madre tenga razón y no haya ninguna realidad que me oprima, quizá me gusta ponerme en el centro cada vez, me gusta sentir la angustia y llorar. Puede que en el fondo, detrás de sus guantes de cocina, se esconda la verdadera guerrera y que yo, seguidora del liberalismo y del bien social no sea más que un bebe escondiéndose en su cuna.

Su pena se define como fracaso, ellos han fracasado como padres, y yo soy una desagradecida. No tengo de qué quejarme, mis lágrimas son herencia de esta generación débil, deben ser eliminadas para siempre. Yo soy feliz, qué extraño que lo haya olvidado, gracias al cielo está mi madre para recordármelo. Yo soy dinámica, alegre, vivaz, lista, linda, accesible, atenta, soy una joya a decir verdad ¿cómo pude olvidarlo?

Hoy no lloré señores, tampoco ayer ni los días anteriores. La realidad es esa que pintó mi madre, lo otro es marketing para los cursos de yoga anti estrés. La vida es alegre si no eres manco, tuerto, retrasado, feo, pobre, alcohólico y abandonado. Bajo este esquema muchas personas deben ser muy felices y saltar de alegría por las calles. Yo no los veo saltando, es más los veo hundirse. Pero, ¿quién soy yo para decir estas cosas? no soy siquiera mayor de 21 años, en esta sociedad soy un bebe, una niña fresa que va a pasearse a centros comerciales, tiene celular, computadora y eligió la carrera que quiso estudiar. 

No puedo obviar el contraste entre mi dolor y el mundo, mama lo siento, seré tonta si quieres, pero no puedo obviarlo. La realidad palpita y no va del rosa al negro, ni de la luz a la sombra; seré dramática si quieres, y nadie querrá aguantarme, pero las cosas son como son y no me puedes decir que no es así.

Comentarios

  1. Pero en la consciencia del hundimiento y en la piel sensible a las tristezas de segundo orden (por ponerles un nombre) se esconde la posibilidad de una felicidad más verdadera y más bella (y también, es cierto, más dolorosa) que la que tu madre te promete/impone/recuerda.

    Me gustó tu escrito. Te mando besos desde Barcelona.

    ResponderEliminar
  2. Sip, detrás de toda esa maraña de cosas feas descansa algo mucho más bello, pero el camino me parece en extremo tortuoso

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Tere

Tuve suerte de conocerte, de escucharte, de hablarte. Tengo la fortuna de sentirme querida por ti y el privilegio de todos nuestros recuerdos. Te llevas parte de mi Ya no encontraré refugio en la niña que fui Me dejas llena de huecos de ti No sostendré más tu mano Ni te abrazaré más Nadie más me dirá "Nena" Formas parte de mi vida adulta De mi manera de querer a la familia Me dejas tu carino y tu luz Te quiero Te querré siempre Y sólo soy una habitante más de tu inmenso corazón

La ceguera

El punto ciego soy yo, Ni espejos, ni retratos, La que veo no soy yo. Descubro una mujer, Recuerdo una niña, Me sorprendo. Esta soy yo, Cachos de mi, Qué vergüenza,  Tenerse tan cerca,  Habitar y ser este cuerpo,  Desconocerse, Qué pena,  Forzarse, Lastimarse,  Por ceguera.

Te amo

Desde el principio la idea de tenerte y de cuidarte me ha llevado a buscar la paz en m í .  La posibilidad de jamás encontrarte me ha obligado a buscar mi centro; reconocer el norte, el sur, el este y el oeste.  La simple sugerencia de no ser suficiente para ti me motiva a hacerme mas fuerte. Jamás llegaré a ser aquella que quisiera ser para ti,  pero tu podrás ser quien quieras y  ya eres todo lo que podrías ser para m í . El cielo me ha otorgado su confianza para mostrarte la felicidad y acompañarte en la tristeza.  Si me lo permites compartiremos esos momentos y  nuestra historia quedara grabada en el manto de la noche,  una de las tantas historias que tejerás a lo largo de tu vida.  Nací para encontrarte y  por ahora soy yo la que te guía por el mundo,  a medida que me lo muestras realmente a mi. Te amo.