He dejado de comer manzanas, un cambio se está operando en mí. No sé bien que significa esta transformación, una sed de vida se ha apoderado de mí así como una angustia cada vez más grande por entender la vida. Mi corazón no deja de abrirse y al mismo tiempo de confundirse, ama y se entrega de maneras incomprensibles, contenerlo es igual de doloroso que destruirlo. No sé que soy ni sé qué tengo, sólo sufro por momentos, mi alma me tortura, no sé a dónde pertenezco.
Tuve suerte de conocerte, de escucharte, de hablarte. Tengo la fortuna de sentirme querida por ti y el privilegio de todos nuestros recuerdos. Te llevas parte de mi Ya no encontraré refugio en la niña que fui Me dejas llena de huecos de ti No sostendré más tu mano Ni te abrazaré más Nadie más me dirá "Nena" Formas parte de mi vida adulta De mi manera de querer a la familia Me dejas tu carino y tu luz Te quiero Te querré siempre Y sólo soy una habitante más de tu inmenso corazón
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