Ir al contenido principal

Tonatiu

En ti han reencarnado nuestros antepasados, eres la gota de agua milenaria que se aparece cada mañana con el rocío, la gota de agua que se escapa de la cascada y la que se queda suspendida entre mis labios antes de volver a perderse en el infinito. Eres el suspiro que precede los buenos recuerdos y el último grano de arena que cae tras la tempestad arreglándolo todo.

Te vi y eras energía pura. Me uní a ti, como una de esas cosas inevitables, sondeando el camino que nuestros antepasados ya nos habían trazado. Tú sabes siempre más y dices siempre menos. Te pierdes en el tiempo, navegas, me transportas. Y yo sé que tengo el poder de compartir profundidades oscuras o claras contigo. Sé que los demás piensan que nunca nos apagamos, que fluimos sin obstáculos y qué nunca dejamos de volar.


Me gusta saberme tan viva como tú, tan plena como tú, tan sabia y joven como tú.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tere

Tuve suerte de conocerte, de escucharte, de hablarte. Tengo la fortuna de sentirme querida por ti y el privilegio de todos nuestros recuerdos. Te llevas parte de mi Ya no encontraré refugio en la niña que fui Me dejas llena de huecos de ti No sostendré más tu mano Ni te abrazaré más Nadie más me dirá "Nena" Formas parte de mi vida adulta De mi manera de querer a la familia Me dejas tu carino y tu luz Te quiero Te querré siempre Y sólo soy una habitante más de tu inmenso corazón

La ceguera

El punto ciego soy yo, Ni espejos, ni retratos, La que veo no soy yo. Descubro una mujer, Recuerdo una niña, Me sorprendo. Esta soy yo, Cachos de mi, Qué vergüenza,  Tenerse tan cerca,  Habitar y ser este cuerpo,  Desconocerse, Qué pena,  Forzarse, Lastimarse,  Por ceguera.

Palabras

Palabras de enojo, De felicidad, Espontáneas, Nadie las toma en serio pero tú.  Por ser espontáneas creen que escapan a la reflexión. Pueden perdonarse, son ajenas a la voluntad. Creen que son meros reflejos, rezagos de nuestras emociones. Sólo tú sabes que son pensamientos inmaduros, mal formados, profundos y siempre voluntarios. Cada palabra tiene su peso, un valor y un poder.  Ninguna palabra puede ignorarse bajo pretexto que se dijo espontáneamente, eso me lo enseñaste tú.