Ir al contenido principal

Carta a mi padrino


Te vas Martín y me dejas con la mente llena de dudas,  
Pero para entenderlas te necesito Martín.
Poco a poco te recuerdo, te apareces en mi memoria,
Como una luz o un dulce viento que viene a desempolvarlo todo.
Siempre he sido demasiado niña como para entenderte,
Tu mente bohemia siempre iba más allá de lo que yo alcanzaba a ver.
Lo que tengo de ti ahora son unas cuantas palabras,
Frases honestas que me dijiste a los ojos y que no conseguí abarcar.
Tu mirada no me permitía escucharte, me hablabas desde otro mundo,
Uno distinto al de las palabras, uno más profundo.

Son dos cosas las que recuerdo Martín,
Y no te burles de la estrechez de mi memoria,
La primera en el aeropuerto, la segunda en casa de tu hermano.
¿Me recuerdas Martín a los 20 años?
Mi cuerpo se confundía con mis huesos,
Lo único verdaderamente vivo en mí eran mis ojos.
Hice mi primer gran viaje, probablemente el más importante de todos.
Me dijiste que los viajes dan experiencias para vivir,
Experiencias que te forjan.
Nunca te dije cuánta razón tenías ni el tiempo que me tomó descubrirlo.
Renací en ese viaje, aprendí a amarme y amar la vida.
Recuerdo con temor ese cuerpo tan vacío, tan lleno de tristeza,
Lloro ante la idea de volver a sentirme tan nula frente al mundo.
Tenías razón Martín, volví a la vida desde ese entonces.

Lo último me hizo pensar en el valor de poder comunicar esas vivencias.
Temías irte sin contar tus vivencias,
Sin sacar los colores y sonidos que iluminaban tu memoria.
Yo temí eso alguna vez,
Irme de aquí sin decir todas las bellas cosas que llevo dentro.
Me hiciste recordar ese dolor y valorar aún más lo que tengo.
Pero ahora siento que necesito que me abras aún más los ojos,
El mundo me parece opaco por momentos.

Me quedo con el recuerdo de tu mirada,
El recuerdo de ese otro mundo desde el que me hablabas
Y desde el cual yo te escuchaba.
Me quedo con tu cariño y con tu espíritu poético.

Te quiero, Chloe

Comentarios

  1. Muy hermoso lo que escribiste Chloe, hermoso, me has hecho recordar tantas otras cosas más de el, su peculiar forma de ver la vida y el trasfondo de la misma en diversas circunstancias.
    Estoy seguro que siempre estará acompañandote y guiandote cuando necesites algo de el.
    te quiero, un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perdón por tardarme en contestar, un abrazo grandotote Juan :D.

      Eliminar
    2. No esperaba tu respuesta, quise leer nuevamente tu escrito pues me veo reflejado en el, casi en todo, aún me duele su partida... No obstante seguirá entre nosotros, nos guiará en nuestro camino personal, pero tu como su ahijada le aprendiste mucho.
      Tus dudas habrán de resolverse con su ayuda, su espíritu poético está presente en ti.
      Siempre es un placer leerte.
      Un abrazo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Tere

Tuve suerte de conocerte, de escucharte, de hablarte. Tengo la fortuna de sentirme querida por ti y el privilegio de todos nuestros recuerdos. Te llevas parte de mi Ya no encontraré refugio en la niña que fui Me dejas llena de huecos de ti No sostendré más tu mano Ni te abrazaré más Nadie más me dirá "Nena" Formas parte de mi vida adulta De mi manera de querer a la familia Me dejas tu carino y tu luz Te quiero Te querré siempre Y sólo soy una habitante más de tu inmenso corazón

La ceguera

El punto ciego soy yo, Ni espejos, ni retratos, La que veo no soy yo. Descubro una mujer, Recuerdo una niña, Me sorprendo. Esta soy yo, Cachos de mi, Qué vergüenza,  Tenerse tan cerca,  Habitar y ser este cuerpo,  Desconocerse, Qué pena,  Forzarse, Lastimarse,  Por ceguera.

Palabras

Palabras de enojo, De felicidad, Espontáneas, Nadie las toma en serio pero tú.  Por ser espontáneas creen que escapan a la reflexión. Pueden perdonarse, son ajenas a la voluntad. Creen que son meros reflejos, rezagos de nuestras emociones. Sólo tú sabes que son pensamientos inmaduros, mal formados, profundos y siempre voluntarios. Cada palabra tiene su peso, un valor y un poder.  Ninguna palabra puede ignorarse bajo pretexto que se dijo espontáneamente, eso me lo enseñaste tú.