Ir al contenido principal

Abrazo


Abrazo sagrado que me proteges de mis demonios, vuelve a mí. Deja que tus brazos me tomen por la cintura, déjalos seducirme y hazme caer en tu poder místico. Abrazo, sostenme, busca el calor de mi cuerpo y mézclalo con el tuyo. Lleva mis ideas fuera de aquí, que entre tus manos y mi cuerpo no exista nada más que nuestros besos livianos. Cubre mis lágrimas de tu cariño. Abrazo no me sueltes, que estos minutos son todo lo que quiero vivir, son todo lo que quiero ser.

Mi mente es un lastre y el espacio que ocupo me pesa. Mis ojos se han acostumbrado a dejar de ver con tal de que no me derrumbe al notar lo gris que puede ser el mundo. Me mantengo firme ante un viento que no consigo entender, intento cuidar lo poco que queda de mí pero siempre siento que dejo un poco irse entre la tormenta.

Pero, querido abrazo, yo no te pido que me saques de la tormenta; sólo te pido que me resguardes por un instante y que me tomes como si temieras perderme. Quiero adueñarme de cada segundo que me regales y convertirme en eso que me transformas cuando me abarcas. Abrazo deja que tus manos me recorran, déjalas conocer mi rostro y mi espalda. Me haces falta abrazo. Y cuando te tengo me siento tan tuya que esperar por tu regreso no me duele. Detrás de mis ojos que parecen vacíos yo siempre espero que vuelvas, espero volver a usar mis ojos y verte quererme. Y sólo después de verte, buscaría  dormir como si no existiera nada más que tú en este planeta.

Comentarios