Ir al contenido principal

Escape velocity

El mar se ve tranquilo, el coche no se detiene, vamos a lo largo de la costa, buscando faros y muelles abandonados. Las viejas bocinas hacen temblar el vidrio quebrado, el electro-pop nos deja en silencio, me pierdo entre la espuma de olas lejanas, de ideas inconexas.
Las manos no guían al volante, se sostienen sobre este, el camino se escapa se nos van los retornos y las indicaciones. Vueltas peligrosas, terreno resbaloso, zona de armadillos, nada, l´esprit anéanti. Nos sobran las palabras y por eso no hablamos, somos sujetos sentados en un automóvil con asientos de cuero rojo deslavado, si tuviéramos algún destino ya hubiéramos llegado. La gasolina se evapora, el auto chilla por falta de aceite, los frenos están calientes, esto no va bien, pero no haremos nada al respecto. El vidrio tiembla.

Se construyen muros de desencanto entre nosotros y alargamos nuestros cuellos desesperados por vernos aunque sea la punta de las ideas. La mano atraviesa el muro y se transforma en puerta del silencio que nos encierra. Estamos más presentes que nunca, por eso los muelles y los faros, por eso el coche, por eso el electro-pop que ni siquiera nos gusta.

Fin del camino, aún nos faltan recorrer kilómetros para poder sentarnos a la sombra a esperar alguien o algo. El sudor pega la arena a mi piel, el cuero me quema las piernas, el calor me cierra la garganta. Nadie pasa por aquí, el coche no nos sirve de nada, el aire estático se burla de nosotros. Vamos hacia algún lugar, siempre callados. Tus ojos en mis ojos y esas cosas de siempre, seriamente, tus ojos en los míos, mi pequeño espíritu volcado en ti, buscando el camino. 

Las olas son las mismas, de lejos o de cerca sólo saben chocar. Son espuma, son gotas de agua que se escapan y arena revoltosa entre los dedos de los pies. El agua está sucia. 

El coche, el hotel, el camino, la playa que es desierto y el muelle de madera hinchada y podrida. Nada, quizá mañana veremos algo invisible hoy, pero no ha llegado el momento 

Comentarios

  1. 1. Brillante.

    2. Deja de plagiarme.

    3. Volver al inicio.

    4. No habría ningún problema si se le diera mantenimiento al carro. Duh.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Tere

Tuve suerte de conocerte, de escucharte, de hablarte. Tengo la fortuna de sentirme querida por ti y el privilegio de todos nuestros recuerdos. Te llevas parte de mi Ya no encontraré refugio en la niña que fui Me dejas llena de huecos de ti No sostendré más tu mano Ni te abrazaré más Nadie más me dirá "Nena" Formas parte de mi vida adulta De mi manera de querer a la familia Me dejas tu carino y tu luz Te quiero Te querré siempre Y sólo soy una habitante más de tu inmenso corazón

La ceguera

El punto ciego soy yo, Ni espejos, ni retratos, La que veo no soy yo. Descubro una mujer, Recuerdo una niña, Me sorprendo. Esta soy yo, Cachos de mi, Qué vergüenza,  Tenerse tan cerca,  Habitar y ser este cuerpo,  Desconocerse, Qué pena,  Forzarse, Lastimarse,  Por ceguera.

Palabras

Palabras de enojo, De felicidad, Espontáneas, Nadie las toma en serio pero tú.  Por ser espontáneas creen que escapan a la reflexión. Pueden perdonarse, son ajenas a la voluntad. Creen que son meros reflejos, rezagos de nuestras emociones. Sólo tú sabes que son pensamientos inmaduros, mal formados, profundos y siempre voluntarios. Cada palabra tiene su peso, un valor y un poder.  Ninguna palabra puede ignorarse bajo pretexto que se dijo espontáneamente, eso me lo enseñaste tú.