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De cuentos

Quisiera escribir una linda historia, pero no creo que eso sea posible. Me he enterado de varias cosas desagradables. Son historias que siempre están ahí, las evitamos el mayor tiempo posible, pero algún día nos caen encima y no podemos hacer absolutamente nada.

¿Cuántas cosas he admirado sin conocer su origen? Y ahora que es evidente no puedo opinar lo mismo, pero tampoco negar la impresión que siempre me ha causado.

Entiendo la crítica, entiendo los motivos por lo cuales tendríamos que indignarnos; pero no consigo ver el cuadro completo. ¿Hasta donde los demás son nuestros enemigos? ¿son los demás o nosotros? Las ideas de progreso ¿de dónde vienen?¿qué estamos persiguiendo? No sé si en general tenemos bien dibujado el lugar donde quisieramos llegar, hecho de nosotros. A veces pienso que vamos a la deriva y nos hacemos a la imagen del otro sin darnos cuenta de que somos algo distinto.

Hemos fallado. ¿Qué tanto? no sé, es injusto compararnos con ellos. Así como es injusto comparar y calificar los sueños de los niños. Sólo el imaginario personal da cuenta de la calidad del sueño.

Así que no, hoy no quiero escribir un cuento.


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