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Pensando

Esta mañana pensé que todos tenemos miedo, luego me dí cuenta de que no podía afirmar el "todos", así que me limité a la experiencia. "Tengo miedo" me pareció un buen principio y creo que también puedo decir que otros llegan a temer. El miedo se puede ver en los demás, entre más los conoces más palpable es su temor. El miedo se traduce en enojo, en nervios, en risa o en llanto. Hay expresiones eclécticas de temor, pero todas son variantes de las primeras.

Después quise saber qué nos daba miedo. He escuchado decir que puede ser la ignorancia, el espacio que existe entre el hecho real y el imaginario deja mucho lugar a la mente para inventar toda clase de historias. La incertidumbre también tiene su parte de culpa, el corazón se agita, la mente le sigue o viceversa. Son motivos similares, ciertamente no los mismos.

Como no estaba segura del origen del miedo dejé la pluma de lado y me puse a caminar.
¿Y si el miedo viene de la imaginación?, puedo conocer el hecho pero no ser capaz de reconocerlo como es, eso explicaría hasta cierto punto porqué es tan difícil dejarlo atrás. Imaginar es un acto tan pegado a la razón que si el primero le gana al segundo creo que puedo afirmar que el miedo viene de nosotros mismos.

"Tengo miedo de mí"
Sí, pienso que tenemos miedo de nuestras debilidades (si es que somos capaces de reconocerlas) y de las debilidades del otro (si no se lo atribuimos todo). El temor puede mueve a las personas a hacer cosas que si se encontraran tranquilos no harían (y esto puede ser bueno o malo).

También se puede tener miedo de no superar un temor y en esos casos, llegado el momento de enfrentarnos con dicho "fenómeno" no podemos hacer nada. Pero todo esto es poco espontáneo, nada tiene que ver con un susto o un temor "natural" hacia ciertos bichos o animales venenosos. Este miedo es un ejercicio agotador de la razón. Tiene la facultad de presentarse como realidad objetiva usa disfraces y es gran protagonista. Es un miedo capaz de entrar al corazón y de cegarlo, un miedo tan reflexivo que nos convierte en seres incapaces de actuar razonablemente. Una vuelta peligrosa de la mente sobre sí misma. Y sí, de esto tengo mucho miedo.


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